En un manifiesto público, reclama reformas de calado en la administración, fijar las bases de la financiación local y autonómica y ética en la política
Considera que las CC.AA. deben ser fiscalmente responsables y dejar de ver en la administración central “el colchón sobre el que descargar las consecuencias de sus malas decisiones o el atajo para evitar enfrentarse a sus propios contribuyentes”
Vigo, 13 de octubre de 2015.- La previsible incorporación de nuevas fuerzas políticas al Parlamento Nacional tras el 20-D podría dificultar la formación de mayorías estables y la adopción de acuerdos, y debilitar “la necesaria estabilidad y gobernabilidad del Estado”, señala el Círculo de Empresarios de Galicia en un manifiesto público, que fue presentado este mediodía. El presidente del Círculo, Juan R. Güell, aludió a la repercusión que ello tendría en la economía y la empresa, debido tanto a la incertidumbre que puede provocar en los mercados e inversores un fraccionamiento que dé lugar a pactos “difícilmente comprensibles”, como a la incertidumbre jurídica “y la mala costumbre de cambiar las leyes”. En este sentido, recordó que “instalar una empresa se decide hoy, pero tiene una vida larga”.
Junto con pactos de Estado entre partidos constitucionalistas, Círculo formula en este manifiesto, definido como un documento marco sobre el que trabajará el Foro de Entorno Socioeconómico de la entidad empresarial, una serie de propuestas, en los ámbitos político, económico, fiscal, legislativo y empresarial.
Reformas administrativas.- En este apartado, repara el documento en que la Constitución no cerró el modelo territorial ni estableció una delimitación competencial clara; se ha propiciado un modelo de descentralización con fuerte “carga política y desarrollado fundamentalmente por impulsos”, que ha provocado que hoy España sea uno de los países europeos con mayores tasas de desigualdad. “La actual estructura del Estado se muestra difícilmente viable en términos económicos, a la vez que ha generado conflictos e inestabilidad en términos políticos”, además de la multiplicidad de órganos y la tendencia al incremento de gasto e inversión (“en muchos casos, innecesarios e ineficientes).
Asimismo, Círculo insiste en su propuesta de fusión de municipios, en el impulso a los procesos de metropolización, en la reducción o desaparición de las diputaciones provinciales, en la reducción de diputados autonómicos y en la reforma del Senado (siguiendo el modelo del Bundesrat).
Fiscalidad y economía.- Es preciso revisar los sistemas de financiación municipal y autonómica, en aras de mayor eficiencia y equidad, eliminando las ventajas financieras del sistema foral y evitando descoordinación e ineficiencia. Además, “necesitamos que las CC.AA sean fiscalmente responsables y que no vean en la administración central el colchón sobre el que descargar las consecuencias de sus malas decisiones o el atajo para evitar enfrentarse a sus propios contribuyentes”
Del mismo modo, se muestra contrario a oscilaciones en las políticas económicas e industriales. Así, afirma que “no es razonable ni eficiente cambiar el sistema educativo o los pilares de la política de I+D+i cada ciclo electoral”, por lo que reclama consensos entre los grandes partidos sobre elementos básicos. “La improvisación y el cambio permanente equivalen a despilfarrar recursos. Se trata de inversiones con un periodo de maduración extraordinariamente largos. Las familias y las empresas lo saben y actúan en consecuencia en lo que les atañe. La sociedad en su conjunto y sus gobernantes deben imitarlos”.
Medidas legislativas.- Garantizar la independencia judicial, respetando así la separación de poderes consagrada en la Constitución, y promover la armonización y homogeneización legislativas entre CC.AA son otras medidas propuestas por el Círculo, que se refiere directamente a “la desenfrenada vorágine legisladora” de los parlamentos autonómicos, el “bosque legislativo heterogéneo” provocado por el diferente tratamiento de los mismos asuntos según la CC.AA, y a “la maraña de legislación” existente en todo el territorio nacional. Todo ello “dificulta sobremanera la actividad normal de las empresas, perjudicando la competitividad y deteriorando la necesaria unidad de mercado”.
Corrupción y responsabilidad social. También muestra su preocupación por el grave deterioro de la imagen internacional de España provocado por la corrupción, que, además, “provoca marginalidad, economía sumergida y atraso económico, detrae recursos y descapitaliza la economía, distorsionando con su opacidad el mercado y lastrando el progreso y modernización de la economía”. Además del control de injustificados incrementos patrimoniales de algunos políticos y allegados, Círculo apuesta por una cultura social contra el fraude fiscal y la economía sumergida que incida en la necesidad de generar ingresos suficientes para sostener un estado de bienestar.
Por último, proclama la necesidad de que empresas y asociaciones se comprometan con principios de buenas prácticas y definan políticas de actuación que generen valor a la sociedad. “Más allá de la estricta labor empresarial, ese compromiso debe contribuir al desarrollo de políticas sociales y de actuaciones que, directa o indirectamente, deriven en mejoras que beneficien a la sociedad”.




















