La presidenta del Círculo de Empresarios de Galicia intervino este martes en el V Foro Económico Español «La Galicia que viene», organizado por Quincemil y El Español en A Coruña, donde defendió el peso económico del sur de Galicia y reclamó condiciones reales para que las empresas puedan crecer
La presidenta del Círculo de Empresarios de Galicia, María Borrás, participó este martes en el V Foro Económico Español «La Galicia que viene», celebrado en la sede de Afundación en A Coruña, donde abordó el potencial económico del sur de la comunidad y las principales barreras que frenan su desarrollo.
Borrás situó el arco que va desde el área metropolitana de Vigo hasta la frontera con Portugal como una de las concentraciones industriales, marítimas y exportadoras más relevantes de Galicia. Galicia cerró 2025 como la quinta comunidad exportadora de España, con cerca de 31.000 millones de euros, y el sector de la automoción facturó ese año 13.300 millones, el 15,5% del PIB gallego. En el ámbito marítimo-pesquero, más de 50.000 personas trabajan en Galicia en pesca, marisqueo, acuicultura y transformación, más de la mitad del empleo de este tipo en todo el país, con ventas internacionales que llegaron en 2025 a 149 mercados.
La presidenta del Círculo reclamó condiciones que permitan a las empresas desarrollar ese potencial: disponibilidad de suelo industrial, costes energéticos competitivos, acceso a vivienda para atraer y retener talento, y plazos administrativos que no frenen la inversión. «Las empresas pueden convivir con la dificultad. Lo que no pueden asumir de forma indefinida es que crecer sea más complicado de lo necesario», afirmó.
Borrás señaló también la relación con Portugal como una de las palancas más infrautilizadas. El espacio Galicia-Norte de Portugal suma 6,4 millones de habitantes en 51.000 kilómetros cuadrados, y para muchas empresas del sur de Galicia la frontera forma ya parte del trabajo diario en términos de proveedores, clientes y talento. Reclamó mejores conexiones ferroviarias, mayor facilidad para la movilidad laboral y una planificación industrial que trate ese espacio como una oportunidad real.
Galicia lleva años debatiendo economía, demografía, vivienda y servicios públicos como si no tuvieran nada que ver entre sí. Borrás defendió que deberían ir siempre en la misma conversación.


