Alberto Núñez Feijóo protagonizó una nueva edición de La Tribuna del Círculo en Vigo, en la que María Borrás reivindicó el papel de la entidad como espacio de diálogo entre el tejido empresarial y la vida pública
Vigo, 12 de junio de 2026. El Círculo de Empresarios de Galicia celebró este viernes una nueva edición de La Tribuna del Círculo con la participación de Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, en un almuerzo-coloquio centrado en la situación política y económica de España y en los retos de la empresa en el actual contexto institucional.
La apertura corrió a cargo de la presidenta del Círculo, María Borrás, que quiso situar el encuentro en el terreno propio de la institución: el diálogo directo entre el tejido empresarial y quienes tienen responsabilidades públicas o aspiran a tenerlas. Un espacio, defendió, pensado para escuchar, preguntar y trasladar al debate público la mirada de quienes invierten, generan empleo y toman decisiones empresariales en un entorno marcado por la incertidumbre.
Borrás agradeció a Feijóo su participación en La Tribuna y recordó su vinculación con Galicia y con el propio Círculo, una institución que, subrayó, mantiene una vocación abierta, plural e independiente. La presidenta defendió que el Círculo no actúa desde la lógica partidista, sino desde la experiencia de quienes conocen de cerca la economía real: empresas que arriesgan, que compiten, que sostienen empleo y que necesitan reglas claras para poder planificar.
En su intervención, Borrás reivindicó La Tribuna como un foro útil precisamente porque permite una conversación directa, sin intermediarios, entre la vida pública y el mundo empresarial. A su juicio, este tipo de espacios son necesarios en un momento en el que muchas decisiones políticas tienen consecuencias inmediatas sobre la inversión, la contratación, la competitividad y la capacidad de crecimiento de las empresas.
La presidenta del Círculo situó entre las principales preocupaciones empresariales la estabilidad institucional, la seguridad jurídica y la agilidad administrativa. Defendió que las empresas pueden convivir con dificultades, pero no con la falta de certezas sobre las reglas del juego ni con trámites que paralizan durante meses proyectos viables.
Borrás recordó que detrás de cada inversión hay planificación, financiación, empleo y riesgo empresarial. Por eso, advirtió de que la lentitud administrativa no es un problema menor para la actividad económica, sino un factor que puede determinar que una oportunidad se consolide en un territorio o se pierda definitivamente.
La presidenta del Círculo trasladó también la necesidad de abordar el debate económico con rigor, más allá de los grandes indicadores. España ha cerrado los últimos ejercicios con crecimiento y creación de empleo, pero las empresas siguen operando en un escenario exigente, con costes elevados, presión regulatoria, dificultades para encontrar determinados perfiles profesionales y un contexto político que no siempre ofrece la previsibilidad necesaria.
Puso el acento en Galicia y en su posición como territorio atlántico, industrial, exportador y periférico. Señaló que competir desde Galicia exige infraestructuras, energía, talento, innovación y una Administración capaz de acompañar, no de frenar. La competitividad, apuntó, no depende solo de la capacidad de las empresas, sino también del marco en el que esas empresas trabajan.
Defensa de la política vinculada a la gestión
Tras la intervención de María Borrás, Alberto Núñez Feijóo protagonizó La Tribuna con un discurso centrado en la situación política nacional, la confianza institucional y la economía. El presidente del Partido Popular defendió la necesidad de recuperar una política orientada a la gestión y vinculó la estabilidad institucional con la capacidad del país para afrontar reformas.
Feijóo sostuvo que España necesita abrir una nueva etapa basada en la confianza, la previsibilidad y el respeto a las instituciones. Ante el auditorio empresarial, defendió que la política económica no puede construirse desde la improvisación ni desde la confrontación permanente, porque las empresas necesitan un marco estable para invertir, contratar y competir.
En el terreno económico, planteó la conveniencia de reforzar la competitividad, reducir trabas administrativas, mejorar la seguridad jurídica y facilitar la inversión. También se refirió al papel de la empresa en la creación de riqueza y empleo, así como a la necesidad de reconocer la aportación de autónomos, pymes y grandes compañías al desarrollo económico y social.
Durante su intervención, Feijóo abordó cuestiones como la productividad, la formación, la digitalización, la transición energética, la unidad de mercado y la eficiencia del gasto público. Defendió una agenda reformista que permita modernizar la economía, mejorar el funcionamiento de la Administración y dar respuesta a algunos de los principales retos del tejido productivo.
Uno de los ejes de su discurso fue la simplificación administrativa. Feijóo defendió que España debe avanzar hacia una Administración más ágil, con menos duplicidades y con plazos más razonables, especialmente para los proyectos empresariales e industriales. En esa línea, vinculó la atracción de inversión a la existencia de reglas claras, decisiones previsibles y una mayor coordinación entre administraciones.
También se refirió a la unidad de mercado y a la necesidad de evitar que empresas y autónomos tengan que enfrentarse a exigencias distintas en cada territorio para desarrollar una misma actividad. A su juicio, mejorar esa coordinación permitiría ganar eficiencia, reducir costes y facilitar el crecimiento de las compañías.
Feijóo dedicó parte de su intervención al mercado laboral y a la formación. Señaló la importancia de adaptar la oferta formativa a las necesidades reales de la economía, reforzar la Formación Profesional y responder a la falta de perfiles cualificados en sectores estratégicos. También defendió que la mejora de los salarios debe ir acompañada de un debate serio sobre productividad, competitividad y capacidad de crecimiento.
La transición energética ocupó igualmente un lugar relevante en su intervención. Feijóo defendió que la descarbonización debe ser compatible con la actividad industrial y con la creación de empleo, y reclamó un marco energético capaz de dar respuesta a las necesidades de las empresas, de los hogares y de los nuevos proyectos industriales.
En el ámbito digital, señaló que España debe aspirar a tener un papel más activo en sectores como la inteligencia artificial, la biotecnología, la ciberseguridad o los semiconductores. Añadió que esa transformación debe llegar también a las pymes, que representan una parte esencial del tejido económico y necesitan herramientas reales para incorporarse a los nuevos procesos de innovación.
La apuesta por los que emprenden
Feijóo cerró su intervención con una defensa del papel de la iniciativa privada. Reivindicó a quienes emprenden, invierten, generan empleo y sostienen actividad económica, y advirtió de que ningún país puede construir prosperidad dando la espalda a sus empresas.
Tras la comida, los socios del Círculo participaron de forma muy activa en el coloquio con el presidente del Partido Popular. Las preguntas abordaron cuestiones directamente vinculadas con la agenda empresarial y con el debate político actual, desde la transferencia de la AP-9, el absentismo laboral o la auditoría del gasto de los fondos europeos, hasta el calendario electoral y el escenario político de los próximos meses.
Al cierre del encuentro, María Borrás trasladó a Feijóo la voluntad del Círculo de volver a contar con su presencia en La Tribuna en el futuro. «Siempre será bienvenido», señaló la presidenta del Círculo, quien acompañó al presidente del PP y el resto de autoridades en la visita que realizaron a la exposición colectiva de pintura y escultura recién inaugurada en la sede de la organización empresarial.
Con esta nueva edición de La Tribuna, el Círculo de Empresarios de Galicia refuerza su papel como espacio de referencia para el debate económico y empresarial en Galicia, abierto al diálogo con responsables públicos, representantes institucionales y líderes políticos, siempre desde la defensa de la empresa como motor de actividad, empleo y desarrollo.


