María Borrás: “La frontera puede seguir en los mapas, pero no debería estar en la ambición de nuestras empresas”
Portugal es el segundo mercado de las exportaciones gallegas: más de 1.500 empresas de la comunidad venden en el país vecino y el 70% lo hace de forma regular, según los datos del Igape
Los directivos Roberto Pardo (Plaintec) y Juan Carlos Rama (Congalsa) reclamaron armonizar la legislación laboral, los trámites administrativos y las homologaciones profesionales a ambos lados del Miño
Tui, 2 de julio de 2026. El eje Galicia-Norte de Portugal ya funciona como un espacio económico común para las empresas, pero necesita que la administración acompañe esa realidad con menos burocracia, mejores conexiones y una legislación más armonizada. Esa fue la principal conclusión de la jornada “Galicia-Portugal: una economía sin fronteras”, celebrada en el Parador de Tui dentro del ciclo Geografía Empresarial, el programa que cuenta con el apoyo del Igape con el que el Círculo de Empresarios de Galicia recorre el territorio para escuchar a quienes generan actividad y empleo en cada comarca.
La presidenta del Círculo, María Borrás, abrió el encuentro subrayando la dimensión de la eurorregión: casi 6,5 millones de habitantes y más de 51.000 kilómetros cuadrados, con industria, logística y empresas que operan desde hace años a ambos lados del Miño. Recordó además que Galicia exportó más de 30.000 millones de euros en 2025, lo que la sitúa como quinta comunidad más exportadora de España, con Pontevedra como cuarta provincia del país en ventas al exterior.
“La cuestión no es si Galicia y Portugal deben cooperar, porque eso ya lo están haciendo muchas empresas. La cuestión es si vamos a ser capaces de ordenar mejor esa cooperación y convertirla en una ventaja competitiva”, señaló Borrás. Eso exige, dijo, mejores conexiones, menos burocracia, facilitar la movilidad del talento y mirar al espacio atlántico con más ambición, porque “Galicia no puede pensar su futuro económico como si terminase en sus propios límites administrativos”. Y lo resumió con una idea: “La frontera puede seguir en los mapas, pero no debería estar en la ambición de nuestras empresas”.
Portugal, un mercado local
El director del Área de Internacionalización del Igape, Augusto Álvarez-Borrás, aportó los datos que confirman esa integración. Portugal es el segundo mercado de las exportaciones gallegas y, si el peso de Galicia en la exportación española es del 8%, en el caso de las ventas a Portugal se eleva al 13%. Más de 1.500 empresas gallegas exportan al país vecino y el 70% lo hace de manera regular, un porcentaje muy superior al habitual, que ronda el 30%. “Portugal no es un mercado de exportación, es un mercado local”, resumió.
Álvarez-Borrás defendió que la estrategia del Igape con Portugal pasa por unificar el territorio y fomentar la cooperación empresarial, con programas transfronterizos en sectores como la biotecnología, la logística, el agroalimentario o el TIC, y con licitaciones internacionales a las que empresas gallegas y portuguesas concurren de forma conjunta. La jornada se enmarcó en Capacita Directivos, el programa que el Igape impulsa desde hace más de diez años junto a APD, el Círculo de Empresarios de Galicia, Nordés Club Empresarial y el Club Financiero de Santiago, y que acumula más de cien sesiones y 20.000 directivos participantes.
Completó la parte institucional el presidente de la Cámara de Comercio de Tui, Antón Fonseca, quien reivindicó el papel de las instituciones de proximidad para que las empresas de ambas orillas se conozcan y cooperen. “A veces tienes un proveedor a 500 metros, pero te separa un río y no os conocéis”, apuntó. Fonseca recordó iniciativas como Mercatus, la agrupación europea de interés económico que reúne a la cámara tudense y a los empresarios del norte de Portugal, y avanzó que la nueva sede de la institución, junto a la antigua aduana, contará con viveros de empresas.
Un territorio, dos legislaciones
La conversación central de la jornada, conducida por Pablo López, del Foro de Innovación y Tecnología del Círculo, reunió a Roberto Pardo, fundador y CEO de la ingeniería y constructora tudense Plaintec, con filiales en Oporto e Italia, y a Juan Carlos Rama, director de Recursos Humanos de Congalsa, grupo de precocinados congelados con plantas en Galicia, Asturias y el centro de Portugal.
Ambos coincidieron en el diagnóstico: las empresas ya piensan en Galicia y el norte de Portugal como un único territorio, pero las trabas administrativas, fiscales y laborales siguen funcionando como frontera. “Tenemos que pensar más como territorio único, y que la parte administrativa empiece a actuar de esa manera”, defendió Pardo, que puso ejemplos concretos, como el hecho de que un profesional colegiado en Galicia no pueda legalizar una instalación a 200 metros, al otro lado del río, pese a operar bajo el mismo paraguas de legislación europea. La identidad digital europea, que se implanta este año, puede ayudar a corregir esa situación, señaló.
Rama detalló las diferencias en materia laboral, desde los salarios de tramitación, que en España desaparecieron en 2012 y en Portugal siguen vigentes, hasta el actual debate sobre la reforma laboral portuguesa. También citó los peajes de la AP-9 como un sobrecoste directo para la movilidad entre plantas y describió un problema compartido a ambos lados de la frontera: la escasez de personal, agravada por la dificultad de acceso a la vivienda, que en zonas turísticas llega a condicionar las contrataciones. Como palanca positiva, apuntó al retorno: “La gente que quiere volver a su casa nos está funcionando muy bien, tanto en Galicia como en Portugal”.
En el capítulo de oportunidades, Pardo destacó el tirón del sector turístico y hotelero en el norte de Portugal, que ya atrae inversión española e internacional y empieza a llegar a las Rías Baixas, así como las posibilidades de cooperación en sectores como el naval, el granito o el vino. Los ponentes coincidieron en la necesidad de sumar capacidades, también en innovación: “No tiene sentido hacer un centro tecnológico en Vigo y otro en Braga que hagan lo mismo”, se planteó durante el debate.
Entre las conclusiones de la jornada quedó apuntada una asimetría en la mirada: desde Portugal se observa Galicia con más atención y conocimiento del que existe en sentido contrario, mientras que el norte de Galicia permanece todavía ajeno a la oportunidad de la eurorregión, que hoy se vive sobre todo en el sur de la comunidad por pura proximidad. Como anécdota, se destacó que en los medios de comunicación gallegos y españoles la actualidad de Portugal es prácticamente inexistente, sin apenas espacio en televisiones ni periódicos, una distancia mediática que invita a reflexionar sobre el desconocimiento mutuo.
El coloquio posterior, con una activa participación del público, insistió en la importancia de crear entorno, conocer la cultura y la historia del país vecino y aprovechar la posición de Tui y Valença como puerta de entrada natural entre los dos mercados. El ciclo Geografía Empresarial continuará después del verano con nuevas citas en el territorio, que se irán publicando en circulo.gal.


