Dora Casal y Artur Yuste ponen a las personas en el centro de la productividad en el cuarto encuentro de Geografía Empresarial del Círculo de Empresarios de Galicia, en el polígono de San Cibrao das Viñas*
La presidenta del Círculo, María Borrás, recupera la historia de Eduardo Barreiros para plantear «cómo producir mejor cuando producir cuesta cada vez más»
San Cibrao (Ourense), 15 de octubre de 2026. Primero los procesos. Después, la tecnología. Ni Dora Casal, directora ejecutiva de Roberto Verino, ni Artur Yuste, director general de Grupo Cuevas, dudaron cuando se les preguntó por dónde debe empezar una empresa que quiere producir más con lo mismo. «La tecnología sin un proceso sano puede ser un tiro en el pie», resumió Casal. Fue el miércoles en el cuarto encuentro de Geografía Empresarial, la ruta del Círculo de Empresarios de Galicia por el territorio dentro del programa Capacita Directivos. La Asociación de Empresarios del Polígono de San Cibrao hizo de anfitriona.
María Borrás, presidenta del Círculo, buscó la pregunta de la mañana en la historia del propio polígono. Hace más de setenta años, un ourensano de Nogueira de Ramuín empezó a convertir motores de gasolina en diésel para los camiones de sus obras. Era Eduardo Barreiros, y su empresa acabó instalada en San Cibrao. «Hoy a aquello le llamaríamos eficiencia y es más o menos la misma pregunta que nos trae esta mañana a San Cibrao, la de cómo producir mejor cuando producir cuesta cada vez más», planteó. Con tanto tráfico de mercancías, cualquier mejora en la logística o en la factura de la energía «se multiplica por cientos de empresas, y cualquier retraso también». De ahí, dijo, la vieja reclamación de una estación ferroviaria de mercancías.
Borrás agradeció su presencia a José Antonio Rodríguez Araújo, que deja en pocas semanas la presidencia de la asociación tras casi ocho años. El anfitrión recordó que la competitividad también se juega fuera de la fábrica, en los accesos, el suministro eléctrico, la seguridad o la formación. «Proteger los márgenes es también preservar la capacidad de seguir invirtiendo y de sostener el empleo.»
Norberto Penedo, director del Área de Competitividade del Igape, pidió a las empresas gallegas que dejen a un lado la modestia. Según su análisis, la industria ha ganado productividad en la última década y su respuesta tras la pandemia fue «impresionante». «Algo hacemos», resumió. Avanzó que el Igape sacará una nueva batería de incentivos, con la inteligencia artificial y la transformación digital entre las prioridades.
La conversación, moderada por Mónica Martínez, empezó por los costes. Roberto Verino no puede abaratar sin perder calidad, así que busca el margen en la colección y en un cliente bien segmentado. «Ahora mismo la ropa o es un capricho total o es un concepto de inversión, y nosotros jugamos más al concepto de inversión», explicó Casal, con un traje de un crepe que la casa trabaja desde hace veinte años.
En Grupo Cuevas, con 1.323 empleados y 153 puntos de venta en cuatro comunidades, seis de cada diez euros de gasto son personal. Yuste separa el «gasto-gasto», que se puede recortar, del «gasto-inversión», el que produce. Su ejemplo fue la energía. Placas solares en las naves de la periferia y puertas en los muebles de frío. «Hoy de esta forma ahorramos más de la mitad de la energía que consume una tienda.»
¿Dónde se sigue escapando la eficiencia? Casal apuntó al oficio. «Cada vez hay menos gente que sepa coser. Es así de sencillo.» Yuste habló del exceso de superficie comercial y del absentismo, un frente en el que pidió seguir trabajando, en línea con el plan que prepara la Xunta, «no para explotar a un trabajador sino para gestionar correctamente las bajas».
Los dos acabaron hablando de personas. «Cualquier empresa sin talento hoy no es nada», defendió Yuste. Casal, con una plantilla de más de 400 personas y un 86 % de mujeres, apuesta por el salario emocional y la conciliación. «Yo tengo 310 horarios», contó.
Para invertir, la cuenta tiene que salir. Roberto Verino está en México porque su clienta entiende la marca, y ha llegado a Australia con un socio local. Casal contó que algunas cosas solo se aprenden sobre el terreno, como que hay un verde que en México no se vende. Yuste, que trabaja con planes estratégicos de un año, resume la distribución en «o creces o mueres». Su decisión más difícil fue la nueva central, más de 10 millones de euros. También la que menos lamenta.
Casal reivindicó producir más del 65 % a tres horas de casa y tener Madrid a dos horas y media en tren desde Ourense. «Tendríamos que explotarlo bastante más de lo que lo hacemos.»
Capacita Directivos 2026 es posible gracias al convenio del Igape con el Círculo de Empresarios de Galicia y la colaboración de APD, Nordés Club Empresarial y el Club Financiero de Santiago.


