En un mundo donde la tecnología no es solo una herramienta sino la base misma del poder económico, político y social, el Círculo de Empresarios de Galicia celebró hoy un almuerzo-coloquio con un mensaje claro: o innovamos… o dependemos.
El encuentro reunió a representantes del tejido empresarial, líderes institucionales y expertos para abordar un reto que marcará el futuro colectivo: la independencia tecnológica. La cita contó con la participación de David Regades, delegado del Estado en la Zona Franca de Vigo, presentado por el alcalde de la ciudad.
En la apertura, la presidenta del Círculo, María Borrás, recordó que este foro nace “del deseo de pensar en grande y de construir juntos el futuro que queremos para Galicia”. Subrayó, además, que la colaboración entre lo público y lo privado “ya no es una opción, sino una necesidad”, y que la implicación de la Zona Franca “va mucho más allá de lo institucional: impulsa proyectos, conecta conocimiento y multiplica oportunidades”. María Borrás le cedió la palabra a Abel Caballero, que fue el encargado de presentar al protagonista de la conferencia.

El alcalde de Vigo, Abel Caballero, destacó el papel decisivo de la Zona Franca en el desarrollo económico de la ciudad y subrayó la figura de David Regades, a quien definió como “el mejor delegado de la historia” por su profundo conocimiento de la economía y de Vigo, así como por su capacidad para “resolver problemas”. Caballero señaló que, bajo su liderazgo, la Zona Franca ha pasado de ser “un mero alquilador de suelo” a convertirse en un motor de proyectos transformadores, con impacto tecnológico y visión de futuro. En su intervención, el regidor enmarcó este avance en el contexto de “una España récord de crecimiento, con las mejores calificaciones de deuda de Europa”, y reivindicó de nuevo el apoyo a las infraestructuras que Vigo necesita, “una batalla en la que debemos estar todos para asegurar el crecimiento de la ciudad”.
Bajo el título “Zona Franca Vigo y el reto de la independencia tecnológica”, Regades puso sobre la mesa una realidad que nadie en la sala cuestionó: Europa necesita diseñar y fabricar sus propias tecnologías críticas, retener el talento y decidir sobre sus infraestructuras estratégicas. “La verdad es que dependemos demasiado de decisiones que se toman lejos de aquí, y eso nos hace vulnerables. Vigo puede y debe ser protagonista de ese cambio”, señaló.
Explicó cómo el Consorcio está construyendo esa autonomía desde el territorio: «No son solo palabras: el plan estratégico prevé casi 400 millones de euros en inversión en los próximos cuatro años, destinados a atraer proyectos punteros y transformar el ecosistema industrial de la región».

Entre las iniciativas más destacadas, citó:
- La planta de semiconductores fotónicos en el PTL, pionera en España y única en Europa en fabricar con nitruro de galio, un material clave para la soberanía tecnológica continental.
- El VgoTIC Global Hub en López Mora, que reunirá incubadoras de alta tecnología, un centro de negocios y el Centro de Excelencia Aeroespacial y de Defensa de Indra.
- La apuesta decidida por las energías renovables, con un consumo 100% verde ya alcanzado y un plan ecológico a cinco años para reducir el impacto ambiental.
Además, señaló, «Vigo ha reforzado su posición en sectores estratégicos. En el ámbito aeroespacial, empresas como Alen Space o UARX están lanzando nanosatélites desde suelo gallego. En el de automoción, la ciudad fabrica el 25% de todos los vehículos producidos en España, consolidándose como el polo industrial más importante del noroeste peninsular».
Regades también recordó que “la innovación tiene un rostro humano”, destacando el compromiso de la Zona Franca con la economía social, la inclusión y la generación de oportunidades laborales. En la misma línea, defendió la importancia del conocimiento y las alianzas con la Universidad de Vigo y centros de investigación. Un ejemplo de ello será la segunda edición del Vigo Global Summit, que se celebrará en noviembre con la presencia de dos premios Nobel.
Hoy, insistió, «Vigo lidera el empleo tecnológico en España entre las ciudades de más de 200.000 habitantes, con un 13,4% frente al 6% de media estatal. “Trabajamos desde lo local con la mirada puesta en lo global. Porque solo así podremos decidir nuestro futuro”, concluyó Regades.


























