En un contexto crítico como el actual hay quien ve oportunidades donde la mayoría no ve más que amenazas.
Es necesario destacar que hoy en día el éxito o el fracaso de un proyecto empresarial depende, en su mayor parte, del conocimiento previo que se disponga de la oferta del sector, de la estrategia comercial de la competencia y de las preferencias de los clientes; y enfatizar que la presión competitiva a nivel global, la variabilidad de los mercados y el peso de la innovación y la tecnología, obligan a un seguimiento continuo de estos factores para no perder cuota de mercado.
Ahora es posible que las organizaciones aprendan a innovar mediante la construcción de un propio modelo adaptado a los retos y oportunidades que ofrece el mercado global y que aporte información para satisfacer sus necesidades y expectativas.
Las organizaciones buscan pensar la experiencia del cliente desde un nuevo escenario, en donde para sacar a la luz las oportunidades de negocio, los equipos más inteligentes de las mejores compañías del mundo tendrán que gestionar la identificación de tendencias emergentes, el conocimiento y difusión de lo que está pasando en el mercado para que permita tomar decisiones ágiles, intuitivas y orientadas a resultados.
Generar y gestionar herramientas de inteligencia competitiva para identificar tendencias emergentes, potenciales inversiones, alianzas o adquisiciones es una herramienta clave para la toma de decisiones en el mercado actual.
Surge así la necesidad de conocer, de manera sistemática, qué tendencias y retos (problemas = oportunidades ) influyen en nuestro modelo de negocio.
…y sobre todo, ponerlas en práctica

























