Reforma laboral y entorno competitivo. Un cambio necesario

cfv

Cuadernos, Cuadernos para el debate, Opinión, Publicaciones

Reforma laboral y entorno competitivo. Un cambio necesario

30 sep 2010

admin
Administrador

Cuadernos para el debate 18. Documento íntegro

Vigo, 30 de septiembre de 2010.- La combinación de los modelos austriaco y alemán podría “perfectamente ser asumida en un proceso de reforma laboral, desechando el debate obsesivo sobre el coste del despido, que sólo ha contribuido a exasperar aún más el crispado ambiente político de los últimos años”. Así se afirma en el documento ‘Reforma laboral y entorno competitivo. Un cambio necesario’, que ha elaborado el Círculo de Empresarios de Galicia-CFV y fue presentado esta mañana por su presidente y director, Marcelino Otero y Jesús Bahíllo respectivamente.

El documento, que aborda también la reforma del sistema de pensiones, defiende la introducción de cambios en la nueva ley basados en la ‘flexiseguridad’, que, por una parte, garantice la seguridad de los trabajadores y, por otra, no entorpezca el funcionamiento ágil y flexible de la empresa.

A juicio del Círculo de Empresarios, resulta imprescindible una reforma profunda para evitar que los periodos de recesión continúen cebándose en el empleo, como ha ocurrido en las crisis acaecidas en las últimas décadas, frente a lo que sucede en la UE. “El papel fundamental que realizan las instituciones del mercado laboral en otros países europeos parece haber paliado, incluso evitado en algún caso, efectos negativos sobre el empleo en la actual crisis”, señala el documento.

En Alemania, la caída del PIB en 2009 fue superior a la española (-4,9 frente al -3,6 %), pese a lo cual el país germano redujo el desempleo del 8,4 al 6,9 % entre 2007 y julio de 2010, mientras España pasó del 8,3 al 20,3 %. Austria, el otro país que debería ser tenido en cuenta como referente para la reforma, presenta la tasa de desempleo más baja de la UE (4,4 en 2007; 3,8 en julio de 2010).

Flexiseguridad

El documento cuestiona la solidez de la actual protección laboral, sustentada en cuantiosas indemnizaciones por despido que se suman a las prestaciones públicas por desempleo. Por dos razones: por el carácter disuasorio de dicho sistema para el empresario, que tiene su reflejo en la alta tasa de temporalidad (el doble de la media europea); y porque desincentiva la movilidad del trabajador, anclado a su puesto por la antigüedad en el mismo, que pierde en caso de aceptar ofertas de otros empleos incluso con mejores condiciones salariales. En todo caso, “centrar el debate preferentemente en el coste del despido no es una buena idea. El sistema adolece de graves defectos que provocan precisamente lo que se quiere evitar: despidos y paro”, afirma el Círculo de Empresarios.

Tres son los pilares sobre los que debe asentarse la reforma: negociación colectiva, despido y estabilidad en el empleo.

Paliar la rigidez del actual modelo de negociación colectiva, que resta competitividad e incluso compromete la viabilidad de las empresas, debe ser un objetivo básico e irrenunciable de la reforma. Sobre este aspecto, Círculo de Empresarios de Galicia defiende que los convenios sectoriales provinciales sean sustituidos progresivamente por negociaciones y convenios empresariales, que deben vincular retribuciones a productividad y horas realmente trabajadas.

Por lo que se refiere al despido, la propuesta gira en torno al modelo austriaco: las empresas constituyen fondos individualizados por trabajador que se ponen a disposición del mismo en caso de paro, como complemento de la prestación de desempleo; cuando el trabajador encuentra empleo en otra empresa, se lleva la parte no consumida del fondo, que vuelve a ser engrosada con las aportaciones de la nueva empresa. Al final de su vida laboral, el fondo disponible constituye una fuente adicional de recursos para su jubilación.

La estabilidad en el empleo introduce incentivos a la inversión en formación, fortalece el compromiso de los trabajadores con la empresa, ayuda a mantener la calidad y reduce los costes globales de aprendizaje; es, por tanto, siempre preferible. Sin embargo, la falta de flexibilidad que permita una rápida adaptación a las condiciones del mercado, unido a la posibilidad de recurrir, “incluso de forma abusiva”, a la contratación temporal, explican el alto porcentaje de trabajadores temporales y la renuencia del empresariado a convertirlos en fijos. Frente a esto, el modelo alemán posibilita la reducción de jornada, que es asumida por el Estado.

No obstante, el mercado laboral español presenta otros problemas a abordar, entre los que se citan el absentismo laboral (60 horas anuales por trabajador), la economía sumergida (244.900 millones de euros en 2009, el 23 % del PIB), la ineficacia de las políticas de empleo (sólo el 3 % de las contrataciones se hacen a través del Servicio Público de Empleo, que ofrece un gestor por cada 190 personas, frente a una media europea de uno por cada 50), el fomento del espíritu emprendedor, ley de huelga, coste de liberados y delegados sindicales y subvenciones a los agentes sociales, entre otros.

A juicio del Círculo de Empresarios, que reclama un gran acuerdo durante varias legislaturas, la voluntad política ha de ser enfocada hacia el máximo control del fraude y la máxima transparencia

Reforma de las pensiones

El 22,16 % de los gallegos tiene más de 65 años en estos momentos, y ese porcentaje se elevará al 32,23 % en 2051, según las proyecciones demográficas. Hoy en día, 721.800 gallegos (el 25,81 % de la población) perciben algún tipo de pensión.

El incremento de la esperanza de vida y de la llamada ‘healthy life’ (vida con salud), junto con una incorporación de las personas al mercado laboral cada vez más tardía, deberían ser los elementos centrales del debate sobre la reforma de las pensiones y la edad de jubilación. Partiendo de que en 1960 la longevidad media masculina era de 67 años, de los que se trabajaba durante 46, y de que en 1999 la longevidad se situaba en 74 años y la vida laboral en 37, no es difícil llegar a la conclusión de que se vive más y se trabaja menos, y que previsiblemente el actual sistema no podrá garantizar el pago de las pensiones a todos los cotizantes si no se adoptan medidas.

“La pirámide demográfica está alertando de los serios riesgos de nuestro sistema de pensiones, y no cabe confiar en que algún factor (como lo fue en los últimos años la inmigración) nos salvará del desastre”, defiende el documento. “Por honradez intelectual y por responsabilidad ante quienes están cotizando, han cotizado o cotizarán, tenemos la obligación de intentar un sistema justo que respete la contribución de cada uno y, al mismo tiempo, no ponga en riesgo el estado del bienestar que tanto nos ha costado conseguir”. No podemos, a juicio del Círculo de Empresarios, “eludir responsabilidades”, a pesar de que se trata de una decisión difícil en el actual contexto económico, con las altas tasas de desempleo.

Así, con respecto a la edad de jubilación, el documento considera más eficaz aproximar la edad media real (63,5) a la legal (65), antes de ampliarla a 67 años; no obstante, apuesta también por incentivar el retiro a los 70, como opción voluntaria para el trabajador que sería compensada con incrementos en la pensión. La aplicación del modelo austriaco al mercado laboral español supondría, además, la disponibilidad del remanente no utilizado durante la vida laboral.

En cuanto a la base de cálculo para la cuantía de la pensión, la ampliación de los quince últimos años actuales a veinte o veinticinco tendrá un evidente efecto reductor en la cifra final, por lo que Círculo propone que el trabajador pueda elegir los años en los que más ha cotizado durante toda su vida laboral.

Del mismo modo, la propuesta abarca la inclusión de otros sistemas de capitalización, aparte del establecido en el modelo austriaco, como podrían ser los planes privados; no obstante, Círculo considera que habría que mejorar su atractivo, con una regulación racional que incentive su contratación, minimice costes y dé mayor seguridad jurídica a los partícipes.

Finalmente, Círculo de Empresarios reclama rigor en otras modalidades de pensiones, sobre las que convendría mayor control e incluso revisión, “en aras de no falsear la solidaridad de la población española”.