MANIFIESTO DEL CÍRCULO DE EMPRESARIOS DE GALICIA

círculo

Noticias

MANIFIESTO DEL CÍRCULO DE EMPRESARIOS DE GALICIA

13 jun 2018

Con motivo de la formación de un nuevo Gobierno en España y dados los efectos que puede provocar en la economía de nuestro país la actual situación política, el Círculo de Empresarios de Galicia quiere hacer pública su posición:

 

-Las diferencias ideológicas y programáticas de los grupos parlamentarios que han apoyado la moción de censura derivarán previsiblemente en dificultades para abordar las reformas estructurales que el país necesita, a lo que se añade el escaso margen temporal para realizar tareas ordinarias de gobierno hasta nuevas elecciones.

Hasta entonces, y dada la actual correlación de fuerzas en el Parlamento, no parece probable que se pueda avanzar en algunos parámetros que, si bien han mejorado, siguen afectando negativamente a la economía española.

Así, cabe recordar que la crisis económica aún no ha remitido en sus estratos medios y bajos; el nivel de deuda se mantiene alto, al igual que los índices de desempleo; y sufrimos una grave crisis territorial como consecuencia de la puesta en marcha de un proceso de secesión en Cataluña por los partidos independentistas. A ello se suma una crisis institucional y de las administraciones que afecta a pilares tan importantes del Estado como la justicia, la educación, y la igualdad entre los españoles en función de la Comunidad Autónoma la que pertenezcan, entre otros.

Es por ello que Círculo demanda de los partidos políticos acuerdos de Estado, por encima de intereses o estrategias partidarias. Al menos, de los partidos claramente constitucionalistas.

En concreto, en lo que se refiere a aspectos que inciden directa o indirectamente en el funcionamiento de la economía y de las empresas, proponemos que se aborden o, en su caso, se mantengan políticas que permitan continuar la senda de crecimiento de la economía y creación de empleo en la que España se mantiene en los últimos tres años Cualquier otro planteamiento que nos aleje de estos acuerdos, haría difícilmente viable la gobernabilidad de España, generaría desconfianza en los mercados internacionales y podría poner en riesgo los avances conseguidos en distintos ámbitos a lo largo de los 40 años de democracia en España y, lo más grave, la unidad del Estado.

 

  • ESTABILIDAD INSTITUCIONAL.

España atraviesa, desde hace unos años, una importante crisis de estabilidad institucional, principalmente debido a la deslealtad constitucional de los partidos separatistas gobernantes en Cataluña, así como a la emergencia de populismos con importante presencia en las instituciones. Dado que el desarrollo económico, la creación de empleo y la implementación de políticas sociales requieren de un imprescindible grado de estabilidad institucional, urge elaborar propuestas de mínimos que necesariamente deberán pasar por pactos puntuales entre los grandes partidos constitucionalistas que favorezcan la gobernabilidad, en la confianza de que al menos en estas medidas primen los intereses de Estado, por encima de estrategias y tácticas de interés exclusivamente partidario o electoralista.

 

  • ECONOMÍA, CRECIMIENTO Y EMPLEO.

Se debe continuar la senda de afianzamiento de las reformas iniciadas que no solo han merecido el reconocimiento europeo, sino que han tenido efectos positivos en el crecimiento de la economía, la creación de empleo, la reducción del paro y del déficit, etc.  Se hace imprescindible, y no debería plantear desacuerdos entre gobierno y oposición, mantener políticas expansivas de la economía que favorezcan el crecimiento y la modernización de los sectores industriales y de servicios y que, en definitiva, puedan trasladar a los ciudadanos y a las empresas la confianza y credibilidad que demandan, además de contribuir a dar una imagen internacional de España como país serio y estable.

Es preciso, pues, insistir en la creación de incentivos fiscales al crecimiento de las empresas, diseñar una política industrial que atienda las nuevas necesidades surgidas de la robotización, automatización e inteligencia artificial de las empresas y que contribuya a la adecuación/adaptación de las plantillas a los nuevos perfiles profesionales.

Por otra parte, persistir en la reducción del déficit fiscal y la negociación de la financiación autonómica, contribuirá a disminuir las desigualdades territoriales existentes.

Asimismo, se hace necesario abordar sin dilación pactos mínimos de Estado en materia de pensiones y educación.

 

  • ALGUNAS REFORMAS ESTRUCTURALES

Por último, habida cuenta de la aritmética parlamentaria y las diferencias entre los distintos grupos- algunas de ellas insalvables-, así como el corto periodo de tiempo que resta para la celebración de nuevas elecciones, no parece fácil abordar que se puedan plantear lo que a nuestro entender son las grandes reformas que necesita nuestro país y que hemos venido demandando en diversos documentos a los largo de estos años, y que son las siguientes:

 

  • Reforma y ajustes en el funcionamiento territorial. El actual modelo ha derivado en maremágnum de legislación heterogénea, generada por los Parlamentos de las CCAA, además de una burocracia insoportable para la actividad económica, ruptura de la unidad de mercado, etc., en tanto que países de nuestro entorno más próximo han afrontado reformas que han aliviado la carga burocrática, favoreciendo y atrayendo así inversiones empresariales.

Las desigualdades territoriales son especialmente delicadas en materias como la sanidad y la educación, y dificultan en no pocos casos la labor judicial. Todo ello debería llevarnos a repensar la titularidad competencial de estas materias.

  • Reducción del peso de la administración. Pese a la crisis, que provocó la pérdida de cuatro millones de empleos privados, el empleo público apenas ha sufrido variaciones. La automatización de tareas, la introducción de nuevas tecnologías y la eliminación de trabas burocráticas que se reclama deberían tener su reflejo al menos en la reducción de puestos meramente administrativos o, al menos, equilibrar el empleo público hacia servicios que cuya demanda previsiblemente se incrementará como consecuencia de factores como el envejecimiento de la población.

 

  • Grandes pactos entre los partidos con sentido de Estado en asuntos como la revisión del sistema de pensiones, la educación o el trabajo, de manera que, al tiempo que se garantizan los derechos constitucionales, se garantice la seguridad jurídica.

 

  • Máxima transparencia y códigos éticos en gobiernos y partidos políticos, en consonancia con lo que ya se está exigiendo a ciudadanos y empresas.

 

En definitiva, se hace necesario que por parte de estos  partidos  se haga un esfuerzo por impulsar pactos y acuerdos que favorezcan la gobernabilidad, especialmente en Política Económica, Educación, Justicia, Sanidad, Política Territorial y Política Exterior que, alejados de revanchas partidarias y aventuras populistas,  aporten a la sociedad y a sus empresas el necesario marco de estabilidad y seguridad que les permita  desarrollar su actividad en un clima de tranquilidad que redunde en un mayor crecimiento económico,  creación de empleo y bienestar social.

 

Círculo de Empresarios de Galicia

Vigo, 13 de junio de 2018

 

admin
Administrador